3 Razones Para Reinventarte Sin Pasar Una Crisis

Todos pasamos por ciclos de cambio. En realidad, los cambios son necesarios y cada cierto tiempo se dan a nivel mundial y en todos los ámbitos. A nivel personal, seguro que has oído que hay personas que pasan por una serie de crisis a lo largo de su vida.

Una crisis no es más que la voz de alarma de tu subconsciente para llamar tu atención y decirte que es hora de cambiar de rumbo porque tus valores ya no están alineados y las experiencias vividas han hecho tambalear tu sistema de creencias.

Depende de la actitud con la que hayas vivido cada situación y cambio en tu vida, los momentos de crisis serán menos intensos. Hay personas que viven ese momento como si entrasen en un abismo y se tiran de cabeza a vivir lo que creen que deberían haber hecho y no hicieron en su momento.

Sea como sea, lo que está claro es que si no eres feliz necesitas plantearte si el camino que estás llevando es realmente el que quieres. Si fuiste tú quien lo escogiste o alguien más lo hizo por ti.

Estoy segura que has oído hablar de la reinvención.

Reinventarte es dar una vuelta de tuerca a tu vida. Replantearte tus creencias, tus valores personales y las experiencias vividas y alinearlas con tu esencia personal. Hacer que tus pensamientos generen emociones que te hagan sentir bien contigo misma. Y que tu conducta y tu comunicación con otras personas sea asertiva y no esté generada por el miedo, la inseguridad o la culpa.

Y reinventarte es posible a nivel personal y profesional. Es más, para tener un cambio profesional y dedicarte a lo que realmente quieres, no puede hacerse sin pasar primero por un cambio personal. Tiene sentido, no?

“Todo el mundo piensa en cambiar, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”. Leo Tolstoi

Puede que estés pensando que todo esto no es para ti porque tú estás bien como estás. Ya te has acostumbrado a tu forma de vida y te da pereza comenzar a plantearte nada.

Por eso te voy a dar tres potentes razones por las que reinventarte sí o sí sin necesidad de pasar por una crisis:

1. El mundo está cambiando

La globalización ha hecho cambios muy significativos en la forma de trabajar e interactuar con personas que no son de tu círculo de influencia. Cada vez es más fácil estar interconectados a través de las redes sociales, de internet, el e-mail, de Skype,…

Puedes estar hablando ahora mismo con alguien que viva en China o en Nueva York. Estar trabajando desde casa conectada a la red de tu empresa o a tus clientes a través de un chat o de Skype.

El trabajo de toda la vida prácticamente ha desaparecido. Las empresas buscan cada vez más personas con visión de conjunto y capacidad de adaptación y flexibilidad. Personas con habilidades y talento.

La tecnología está abriendo nuevas y maravillosas posibilidades pero también está haciendo que algunos puestos de trabajo dejen de estar disponibles para personas “de carne y hueso”.

Eso significa, cambiar tú y no que te cambien.

Ser consciente de tus posibilidades y no que te obligen a hacerlo. Buscar tus habilidades y tu talento para hacer lo que más te gusta y no tener que vivir sometida a las obligaciones de un trabajo que te hace infeliz.

Porque tú tienes talento. Solo tienes que buscarlo.

2. Tu felicidad depende de ti

El año pasado, el New York Times reveló en una entrevista los resultados de un estudio que la Universidad de Harvard ha estado realizando durante 75 años sobre lo que necesitan las personas para ser felices.

Las conclusiones del estudio son que las personas son felices cuando controlan su vida y tienen relaciones de calidad.

Aquí tienes una conferencia en la que el Dr. Waldinger, tercer y de momento, último director responsable del estudio, habla de los resultados que han observado en los más de 724 hombres que han participado y que te aseguro que no tiene desperdicio. Es una conferencia realmente inspiradora!

 

3. Sólo tienes una vida

A excepción de si crees o no en la reencarnación, únicamente tienes una oportunidad de hacer realidad tus sueños. Una ocasión para ofrecer tu talento y tu sabiduría y contribuir en el mundo. Una posibilidad para ser feliz.

Si sabes que hay cosas en tu vida que no están funcionando o que no van como tú quieres, qué esperas para cambiarlo?

Si dudas y pones tu foco en los obstáculos que tienes delante o piensas en consecuencias negativas que te hacen frenar a la hora de comenzar un camino de apertura y nueva mentalidad, tal vez es el momento de revisar tus creencias.

 

 

Te propongo que des una vuelta a lo que opinas (o crees que opinas) sobre:

  • El trabajo.
    • Tal vez piensas que es muy difícil tener un trabajo que te estimule, en el que puedas desarrollar todo el potencial que tienes y que tienes que conformarte con lo que “te sale”
    • Te han inculcado que trabajar es duro. Que no es posible divertirse trabajando.
  • El dinero
    • Crees que trabajando, no puedes hacerte rico a no ser que mientas y estafes a la gente.
    • Las personas que tienen dinero no son honestas. O que ganar dinero es sinónimo de sinvergüenza, mentiroso, farandulero,…
    • Que el dinero cambia a las personas y dejan su vida y a sus amigos de toda la vida
    • Tener demasiado dinero no es bueno
    • Es imposible tener dinero tal como está la vida
  • Sobre ti misma
    • Crees que el cambio no es posible para ti
    • Tienes demasiados obstáculos que te impiden hacer lo que quieres
    • Ser feliz es para otros
    • La felicidad es una tontería
    • Trabajar y ser feliz no casan bien

Si tienes algunas de esas creencias que te limitan y te frenan, es hora de que revises tus patrones de pensamiento. Te vas a dar cuenta que muchas de ellas ni siquiera son tuyas. La mayor parte las has heredado de tus padres o tus abuelos y se han instaurado en tu subconsciente. Están tan profundamente arraigadas no te das cuenta de que las tienes y, por eso, no piensas en ellas. Pero son las responsables de que no llegues a alcanzar las metas que te propones.

Puedes tener beneficios secundarios

Aunque pueda parecerte chocante, tener esas creencias también tienen un beneficio secundario para ti. Es decir que, en realidad, hay una intención positiva en ellas que te ayudan a no pensar, a no esforzarte o, incluso, están en la base de tus relaciones personales.

Además, cuando comienzas a evaluar tu conducta en algún área de tu vida, incluso puedes llegar a darte cuenta de que, esas creencias, no están alineadas con tus valores. Y, ya sabes, que los valores son lo más importante que tienes en la vida. Son lo que te mueven y te impulsan a desarrollarte como persona. No se puede vivir sin valores. Lo que pasa es que las creencias que tienes influyen en esos valores.

Y cuando eres consciente y rompes tu patrón de pensamiento, inutilizando viejas creencias que no te sirven, tus valores, las cosas a las que realmente le das importancia en tu vida, pueden cambiar.

Te gustaría detectar qué creencias tienes que te están limitando y poder cambiarlas?

Pues tengo un regalo para ti!.

Puedes descargar aquí un ejercicio que te ayudará a saber si tienes creencias que te están frenando en algunas de las situaciones en las que te encuentras.

Y para terminar, ya sabes lo que dijo Mark Twain:

“El secreto de ir hacia adelante es empezar”. Mark Twain

 

 

 

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