7 Claves Para Ser Una Emprendedora De Éxito

Hace unos días, ofrecí una charla sobre prevención emocional en los negocios para un grupo de Mujeres Emprendedoras de Barcelona.

Hubo mucha participación y se hicieron muchas preguntas. Por eso, he pensado que sería interesante plasmarla en un artículo.

Cuando te decides a trabajar por tu cuenta o montar un negocio, te invaden dos emociones contradictorias pero que, al mismo tiempo, te empujan a avanzar:

  • La ilusión por llevar a cabo la idea que tienes en mente, por no tener que rendir cuentas a nadie y poder llevar el horario que quieres y hacer las cosas de la manera que te parece más adecuada y mejor para los resultados que quieres obtener.
  • El miedo: Miedo a enfrentarte a un mundo que puede ser desconocido. No tenemos estructura. Nadie te da la secuencia de lo que tienes que hacer. Todo depende de ti. Y eso da vértigo. Y después de los primeros momentos de euforia, te empiezan a invadir las dudas: seré capaz? cómo puedo hacer esto o lo otro? o llegar a mi público? y cómo vendo mi idea o mi producto?

Te lanzas a ese mundo, a veces, por decisión propia y otras de alguna manera obligada por las circunstancias. En cualquier caso, a la hora de comenzar tu andadura, te paras a pensar en todas las horas que vas a dedicarle a tu negocio? Horas de descanso, de conciliación familiar, …

Si has decidido montar un negocio propio, cansada de hacer mil horas para otras personas cobrando mucho o poco, es posible que acabes haciendo mil quinientas y, en muchos casos, ingresando menos de lo que ingresabas en la empresa.

Y es que ser emprendedora requiere esfuerzo, constancia y muchas horas hasta que el negocio está del todo en marcha. Requiere tomar muchas decisiones y entrar en mundos a veces desconocidos y que, como no tienes por la mano te cuestan mucho trabajo.

Y te inundan entonces una serie de sentimientos y emociones, llamemos negativas:

  • ansiedad
  • procrastinación
  • soledad
  • desmotivación
  • frustración
  • autosabotaje
  • etc

Cuando trabajas en una empresa, quizá estás estresada, no te llevas bien con los compañeros o con los jefes, pero sabes en todo momento (o casi) lo que tienes que hacer, o te distraes hablando con la gente de alrededor y no siempre eres la última persona en tomar las decisiones.

Pero trabajar por tu cuenta lleva implícitas todas esas cosas: tomar decisiones -buenas o malas- y hacerlo en solitario la mayor parte de las veces.

Caes en la desmotivación cuando no tienes los resultados esperados. Te inunda la ansiedad de no saber cómo vas a terminar el mes o cómo va a funcionar un proyecto. Sobre todo si, además, tienes personas a tu alrededor con una actitud poco positiva hacia lo que haces o cómo lo haces. Y más, cuando dedicas muchas horas a tu proyecto y se las dejas de dedicar a tu pareja que, es quizá, quien más lo sufre.

Por eso, es importante aprender a realizar acciones emocionalmente inteligentes que te van a dar como resultado una mayor productividad, lo que redundará en más motivación y aumentará tu autoestima y tu confianza en lo que haces.

Procrastinación

 

La procrastinación es la acción de relegar tareas o actividades siempre para otro momento.

Es necesario tener y mantener unos horarios de comienzo de tareas y de dejar de trabajar para dedicarnos a otros asuntos personales o familiares.

Estrategias:

  • Planifica tu día o tu semana y toma decisiones. De esa forma, decides en qué momento haces una tarea. Acota tiempos a cada tarea para crearte compromisos y haz listas cortas de tareas para no caer en un estado de agobio si no las terminas. Márcate tiempos amplios.
  • La regla de los 2 minutos. Cuando haces tu planificación, si una tarea puede hacerse en dos minutos o menos, hazla en ese momento. Puedes hacer una variante de 5-10 minutos. De esa forma no pospones.
  • Crea hábitos. Mantén una rutina con las tareas más repetitivas y fíjate un horario de trabajo.
  • Gestiona tu energía. Es importante que trabajes en los proyectos que necesitan más implicación en las horas del día en las que tu energía está más alta. Descansa, aliméntate bien y haz ejercicio para tener una actitud positiva
  • Utiliza la técnica del Pomodoro. Trabaja durante 20 minutos en una tarea y descansa 5. Cuando hayas hecho tres o cuatro partes de 20 minutos, recompénsate con 15 minutos: pasea, escucha música,… lo que quieras. Pero descansa el cerebro. No pienses en el trabajo durante los descansos. Está demostrado que no podemos concentrarnos en una misma cosa más allá de 20 minutos. Si descansas la mente, volverás a coger tus tareas con más lucidez.
  • Evita las distracciones. Cuando estés haciendo una tarea, pon el móvil en silencio y deja los e-mails para un espacio de tiempo concreto. Las interrupciones son uno de los peores males porque no te dejan concentrarte en el objetivo.

Motivación

 

Al estar sola es más complicado estar motivada siempre. Sobre todo, si no ves los resultados que esperas.

Existen dos tipos de factores motivacionales: los extrínsecos y los intrínsecos. En el mundo de la emprendeduría, los factores externos son algo diferentes a los que se dan en la empresa: salario, comisiones, etc. Para ti, pueden ser la compensación económica por tus servicios, los beneficios a final de año, etc. Pero también hay otros factores, que son igualmente externos, pero que te van a ayudar a aumentar tu motivación interna, que es la que te va a hacer levantarte con ilusión por las mañanas.

Estrategias de automotivación externa:

  1. Recompénsate
    • cuando termines una tarea
    • al final del día
  2. Si tienes que escribir algo utiliza colores y formas atractivas. Esto va directo a tu hemisferio derecho y aumenta tu creatividad y productividad
  3. Actívate.
    • Al principio del día, ponte música potente y animada que te ayuden a tener alta tu energía
    • Haz ejercicios de respiración
    • En los descansos, haz ejercicio físico. Vete a pasear o al final del día haz una actividad que te guste: bailar, ve al gimnasio, … Diviértete
  4. Si tienes que hacer llamadas que no te apetecen, créate una Por ejemplo, antes de la llamada, ponte música motivadora. Haz 3 respiraciones profundas. Actívate haciendo pequeños saltos. Después de llamar, recompénsate con frases positivas, un grito motivador, etc.
  5. Ten presente el objetivo que quieres alcanzar (mensual o anual). Te ayuda mucho a mantener el foco.

Actitud positiva

 

Mantén siempre una actitud positiva.

  1. Reformula en positivo. Vigila tu diálogo interno y reformula todas aquellas frases o situaciones que puedan parecer o hacerte sentir de forma negativa. No utilices el NO: ya sabes que el cerebro no entiende la negación y se focaliza en el resto de tu pensamiento.
  2. Relativiza. Toma distancia

Cuando eres emprendedora, tienes que asumir que vas a estar en un parque de atracciones continuo. Que vas a pasar parte de tu tiempo subida en una montaña rusa de emociones. Y, a veces, vas a ser capaz de gestionarlas bien y, otras veces, no tan bien. Pero lo más importante es ser consciente en todo momento de qué es lo que te está pasando para poder actuar en consecuencia.

Y, como te decía, tratar siempre de mantener una actitud positiva. Las circunstancias son las que son. Y las situaciones puede que dependan de nosotros y, por tanto, en ese momento no puedes quedarte parada, sino que tienes que actuar.

En otras ocasiones, la solución no dependerá de ti. Pero sí depende de ti la actitud con la que te enfrentas a esas situaciones. Según los avances en neurociencia, la actitud positiva tiene reflejo en una zona de nuestro cerebro que hace que las conexiones sinápticas sean más numerosas y se produzcan a mayor velocidad. Lo que redunda en una mejor conciencia y toma de decisiones.

 

Estrategias para paliar la soledad

Ser emprendeemprendedora - enfocat coachingdora o autónoma, no tiene por qué ser sinónimo de soledad. Trabajas en solitario pero no sola. Puedes motivarte relacionándote con personas que trabajan en ámbitos similares al tuyo.

Estrategias:

  1. Asiste a eventos de networking: son muy interesantes y conoces a otras personas con las que puedes crear sinergias y colaboraciones.
  2. Forma grupos de mastermind: es una forma muy novedosa de brainstorming, con la que puedes encontrar nuevas ideas.
  3. Colabora con otros profesionales. La clave del éxito es la colaboración.
  4. Los espacios de coworking están pegando furor en nuestro país. Ya no es necesario que trabajes sola en casa o alquiles un despacho. Puedes compartir espacios con otros profesionales con la ventaja que eso supone, además de no sentirte sola.

Finalmente, y para resumir, te apunto las claves para ser una emprendedora de éxito:

  1. Planifica y define claramente tu objetivo
  2. Crea estrategias y hábitos de trabajo
  3. Mantén una actitud positiva
  4. Sé proactiva
  5. Colabora con otras emprendedoras
  6. Apasiónate por tu trabajo
  7. Siempre, siempre, Disfruta!!

 

 

 

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