2 Ingredientes básicos para tener éxito en lo que hagas

¿Te has preguntado alguna vez por qué unas personas tienen éxito y otras no? ¿Te gustaría saber cuáles son los ingredientes necesarios para alcanzar los objetivos que te propones? Pues sigue leyendo.

Un hombre transita por la calle con un niño de la mano. Su infancia estuvo marcada por la ausencia de su padre, el alcoholismo y los malos tratos de su padrastro. Por eso, decidió que no quería que su hijo se criase sin padre.

Duermen donde pueden y se alimentan en comedores benéficos. El poco dinero que consigue con su trabajo lo dedica a pagar una guardería para su hijo durante las horas en las que tiene que trabajar.

Ese hombre tiene un sueño.

Su propósito es llegar a ser una persona de éxito en la vida.

Su motivación es darle a su hijo la estabilidad económica, el equilibrio emocional y el ejemplo de que, con perseverancia y pasión, cualquier persona puede llegar a ser lo que se proponga.

Ese hombre es Christopher Paul Gardner, hoy en día un empresario multimillonario cuya vida fue llevada al cine en una película protagonizada por Will Smith y que, en España, se le dio el título de “En busca de la felicidad”.

Éste es uno de los muchos ejemplos reales que tienes a tu alrededor y que muestran que, realmente, con determinación, perseverancia y pasión se puede llegar a tener éxito. Y lo importante que es dedicarte a lo que, de verdad, te apasiona incluso si todo a tu alrededor te dice lo contrario.

El talento no basta

Ya sabes que, generalmente, hablo de encontrar tu talento natural. Porque creo firmemente en que todos, absolutamente todos, tenemos un genio dentro esperando para salir.

Pero, sin duda, el talento por sí solo no basta para conseguir tus metas. Descubrir tu talento es necesario porque te ofrece la posibilidad de encontrar tu verdadera vocación. Un concepto en el que confluyen talento, habilidad y pasión.

Ahora bien, ¿piensas que si lo encuentras ya podrás tener la vida que quieras?. Pues me temo que la respuesta es no. Si no lo desarrollas vas a seguir en la misma línea en la que estás ahora.

Puedes culpar a la sociedad, a la mala suerte o a tu vecina del quinto pero, en realidad, la responsabilidad de seguir donde estás y tener éxito o no la vas a tener únicamente tú.

En las últimas semanas he estado leyendo un libro muy interesante, Grit de la psicóloga Angela Duckworth. Habla de la determinación como ingrediente fundamental para lograr alcanzar lo que te propongas.

Está basado en investigaciones realizadas durante varios años a estudiantes de la dura academia militar de West Point. Los aspirantes a cadetes no solo tienen que tener unas notas altas en sus exámenes de selectividad. Además, tienen que superar unas durísimas pruebas académicas y físicas. Para que te hagas una idea, de más de catorce mil aspirantes (14.000) que comienzan el proceso de admisión, únicamente lo logran unos mil doscientos (1.200).

Superar esas pruebas debería ser suficiente como para aumentar la autoestima de la persona que ingresa y de mantener alta la motivación para finalizar con éxito la academia, ¿no?. Pues ahí reside el estudio de Angela Duckworth. Porque no es así.

Una gran mayoría abandona durante el primer año incluso teniendo muy claro que eso es a lo que quieren dedicarse y que tienen un verdadero talento para ello.

 

 

Y es que, para alcanzar un logro, no sólo se necesita talento. También hay que desarrollarlo, como te decía, y tener perseverancia.

Según el diccionario de la RAE, la perseverancia en una persona es “mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud o en una opinión”. Es decir, no tirar la toalla, aunque no consigas resultados a las primeras de cambio.

La teoría del logro

Angela tiene una teoría del logro basada en dos fórmulas:

Talento x Esfuerzo = Habilidad

Habilidad x Esfuerzo = Logros

“El talento es la rapidez con la que tus habilidades mejoran cuando te esfuerzas en ello. Los logros son lo que ocurre cuando aplicas las habilidades adquiridas”. Angela Duckworth.

Es decir, que ya puedes tener un CI superlativo y un talento sobrenatural que, si no pones encima de la mesa los ingredientes adecuados, tus resultados van a ser mediocres. En otras palabras, que no vas a tener éxito en aquello a lo que quieras dedicarte.

¿Y cuáles son esos ingredientes? Creo que, por lo que te he ido diciendo, ya los habrás adivinado: Pasión y Perseverencia.

Y a esos ingredientes, les llama GRIT (de ahí el título del libro), cuya traducción en términos psicológicos sería “un rasgo no cognitivo positivo, basado en la pasión de una persona por un objetivo a largo plazo en particular o estado final junto con una motivación poderosa para lograr sus respectivos objetivos”.

Por eso, hay muchas personas que, aun siendo buenas en lo que hacen, no consiguen las metas que se proponen. Cuando no consiguen algo que se han propuesto, se desmotivan y dejan ese objetivo. Ponen su interés en otra meta que les vuelva a motivar. Eso hace que pierdan el foco y, por tanto, dispersen sus esfuerzos.

No tienen perseverancia en sus acciones. Carecen de pasión.

Les falta el Grit.

No pasa nada. Tiene solución.

A estas alturas ya sabes que, en esta vida, todo se puede aprender. Por tanto, también se aprende a ser perseverante.

Según las investigaciones realizadas en la Universidad de Standford, hay algo llamado “Mentalidad de crecimiento” y no es otra cosa que la creencia de que la habilidad para aprender no es fija sino que, si te esfuerzas y conoces cómo funciona tu cerebro cuando aprendes algo, esa habilidad puede cambiar.

Los estudios en neurociencia indican que cuando aprendes algo, tu cerebro cambia.

Tu cerebro tiene millones de neuronas que realizan conexiones sinápticas que aumentan en la medida en que aprendes cosas nuevas. Si desarrollas hábitos como leer, relacionarte o hacer cosas diferentes, esas conexiones además van a aumentar. Transmitirán la información más rápido y las conexiones que tus neuronas realizan serán más numerosas.

Si conoces el funcionamiento de tu cerebro al hacer una tarea o realizar un aprendizaje, puedes ser más consciente de lo que ocurre. Si no consigues alcanzar el objetivo que te has propuesto hoy, no significa que no puedas hacerlo en cualquier otro momento. Y es ese pensamiento el que te ayudará a ser perseverante hasta conseguirlo.

Tienes que fallar para aprender

Y algo que te va a ser fundamental también para lograrlo es no hacerlo. Me explico: cuando no consigues realizar algo, tiendes a pensar que has fracasado. Pero nada más lejos de la realidad.

Un fracaso, según la PNL (Programación Neurolingüística) no existe. Únicamente existen los aprendizajes o las experiencias que nos enseñan cómo no hacer una determinada cosa. Es decir, que un fallo te da libertad para intentarlo de otra forma. Te abre un mundo de diferentes posibilidades de acierto.

“La diferencia entre ganar y perder a menudo consiste en no abandonar”. Walt Disney

 

¿Qué me dices? ¿Tienes grit?

 

 

2 comentarios en “2 Ingredientes básicos para tener éxito en lo que hagas”

  1. Hola, me identifico mucho con lo siguiente:

    “Por eso, hay muchas personas que, aun siendo buenas en lo que hacen, no consiguen las metas que se proponen. Cuando no consiguen algo que se han propuesto, se desmotivan y dejan ese objetivo. Ponen su interés en otra meta que les vuelva a motivar. Eso hace que pierdan el foco y, por tanto, dispersen sus esfuerzos.”

    Pero no veo cuál es la solución. Es decir, yo empecé una carrera con 18 y la dejé porque era muy difícil, empecé otra (una ingeniería) y tras buscar trabajo, no encontrar y terminarla preparé una oposición a otra cosa. Ahora voy a empezar psicología (es algo que ya hace años pensé). Pero sinceramente dudo de sí he tomado una buena decisión, de si me servirá profesionalmente.

    Me duele mirar atrás y ver mis esfuerzos tan dispersos. Pero es que nada de lo que he hecho me apasiona (aunque a veces en algunas cosas me veía competente y eso me gustaba). O quizá es que no he sido suficientemente perseverante. Cómo saber si debes perseverar o abandonar… Estoy algo confusa con esto.

    Precisamente me considero una persona muy determinada. Por ejemplo actualmente confío en que tarde lo que tarde un día trabajaré en algo que me guste (y soy coherente con ello, no estoy quieta y continúo avanzando en mi búsqueda).

    Un saludo.

    • Hola Verónica!

      He visto muchas veces casos como el tuyo en mi época de orientadora universitaria. Estudiantes que comienzan una carrera y acaban abandonándola porque la encuentran difícil o no les acaba de motivar lo suficiente. La razón, generalmente, es falta de información sobre lo que comporta aquello que se ha elegido. Pero, sobretodo, no tener claro qué es lo que quieres hacer con tu vida. A qué quieres dedicarte, cuál es tu talento, qué es lo que te motiva. En definitiva, tu para qué. Cuando tienes una meta clara, hay que enfocarse en ella. Sólo en ella. No importa que no salga a la primera. Hay que insistir una y otra vez. Aprende de todas las veces que no has conseguido llegar para saber por dónde no tienes que ir y qué puedes hacer diferente. Pero lo más importante es tener claridad y seguridad en que eso que vas a hacer es, de verdad, lo que te va a hacer feliz.

      Muchas gracias por compartir tus inquietudes!

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