No Puedo Hacer Lo Que Quiero!

Estoy de camino al trabajo. Hay un tráfico descomunal y voy a llegar tarde otra vez. Ya es la tercera vez esta semana. No sé por qué no puedo hacer lo que quiero. Yo quiero ser puntual. Mi jefe ya me ha dado un toque de atención. Últimamente llego tarde al trabajo muy a menudo. Y no es culpa mía. No sé qué ocurre, porque me levanto a la hora de costumbre. No he cambiado mis hábitos. Pero, no sé por qué, se me hace tarde ya al momento de salir de casa. Y encima este tráfico horrible con el que no puedo hacer nada…

Te suena?

Puede ser el hecho de llegar tarde. O saltarte la dieta. Tal vez, apuntarte al gimnasio y no ir. Quizá estar siempre demasiado ocupada para hablar con aquella amiga. O para ir a cenar con tu pareja.

Sea como sea, hay cosas que quieres hacer pero, no sabes cómo ni por qué, siempre ocurren cosas que te lo impiden. Y te preguntas una y otra vez “por qué no puedo hacer lo que quiero?”. La respuesta es sencilla: te estás autosaboteando.

Un monstruo viene a verte

Tienes un pequeño diablillo, un monstruo que viene a verte cada vez que quieres hacer alguna de esas cosas. Te hace olvidar cosas, te genera emociones desagradables, te convence de que no eres capaz de algo. En dos palabras, te sabotea. Y ese monstruo eres tú. Bueno, no tú exactamente. Un personaje que tú te has inventado inconscientemente. 

no puedo hacer lo que quieroQuizá estás pensando que no es cierto. Porque, siguiendo con el ejemplo inicial, tú no quieres llegar tarde al trabajo. No te conviene en absoluto. Porque pueden amonestarte, introducir una falta en tu historial laboral o, lo que es peor, despedirte. ¡No!

Sí. Tu monstruo es inconsciente. Tú no sabes que está ahí. Porque si te dieses cuenta de que te está acompañando y limitándote de esa forma, lo habrías destruido, o no?

Lo cierto es que, aunque pueda parecer lo contrario, te está protegiendo. De qué? De tu miedo, de tu inseguridad, de tu culpabilidad por algo, … Su intención es buena. Y con eso, me refiero a que es positiva para ti de algún modo.

En la historia que te contaba, tal vez esa intención sea llamar la atención para que te despidan. Tal vez estás cansada y harta de tu trabajo. Quizá no disfrutas de lo que estás haciendo. Te gustaría cambiar. Pero tienes miedo. De no saber a qué dedicarte. A no encontrar otro trabajo. Miedo de lo que pueda decirte tu familia o tu pareja o tus amigos si tomas la iniciativa y te despides. Y ese miedo es la emoción que está detrás de ese sabotaje que te haces a ti misma. Detrás de tu monstruo.

Tus buenos propósitos de Año Nuevo son un ejemplo

Seguro que te ha pasado muchas veces con los buenos propósitos que haces cuando comienza un nuevo año. Te propones ir al gimnasio o dejar de fumar o salir más al cine, … pero, aunque comienzas con la intención, nunca la llevas a cabo. Cuando te haces muchos propósitos, tu monstruo se alegra y se hace todavía más fuerte. Mira:

Buenas noticias: puedes despedirle

Ante todo, tienes que tomar consciencia de que está ahí. Una vez que seas consciente de que te autosaboteas, reflexiona y pregúntate por qué crees que te está pasando eso? Para qué te sirve el comportamiento que estás teniendo? Cómo quieres ser? Cuál quieres que sea tu futuro? Qué pasaría si lo que quieres hacer no tuviese consecuencias negativas? Qué pasaría si lo hicieses?

Habla con tu monstruo. Pregúntale de qué te protege. Qué beneficios te aporta. Cuáles son sus necesidades. Dale las gracias por querer mantenerte a salvo. Y dile adiós.

Una vez hecho esto, date permiso para abrir una ventana que te permita mirar hacia aquello que te provoca miedo o culpa o comodidad. O lo que sea que haya hecho que te sabotees. Busca en ti misma la fuerza y la energía que te empuje hacia adelante. Piensa en todo lo que puedes conseguir si te atreves a dar un pasito más cada vez.

Y, de repente, como por arte de magia, te encontrarás muy lejos de aquella parcela en la que te sentías bien y de la que tenías miedo de salir. Te darás cuenta de que a tu alrededor pasan cosas que te estabas perdiendo por esconderte detrás de tu monstruo. Un monstruo que, cada vez, es más pequeñito y con el que has aprendido a negociar para reconocerlo la próxima vez.

Ahora ya no te vas a preguntar “por qué no puedo hacer lo que quiero”, sino que vas a poder decir alto y fuerte “yo hago lo que elijo hacer».

  • Hola buenas noches Salva
    Me llamo Antonia acabo de leer el articulo
    Por que no puedo hacer lo que quiero??
    Me ha encado ,ojala pueda llegar a ganar esos miedos me siento muy edentificada
    Quiero ser valiente y desvancarlo echarlo,pero siempre me acaba ganando
    .
    Gracias por escribir articulos tan buenos
    Un saludo Antonia !!

    • Hola Antonia. Estoy segura que si pones intención y enfocas tu objetivo claramente conseguirás primero reconocer cuál es tu saboteador. Sigue la estrategia que marco en el post y lo conseguirás. Sólo tienes que creer en ti. En tus posibilidades. Tú eres mucho más fuerte que el monstruo que te sabotea. Negocia con él y despídelo. Y si necesitas ayuda, sólo tienes que pedirla.
      Muchas gracias por tu comentario y mucha fuerza. Un abrazo.

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